El sistema detecta contaminantes físicos de cualquier material denso: metales (ferrosos, no ferrosos, acero inoxidable), vidrio (incluyendo vidrio transparente), hueso calcificado, piedra, cerámica, plástico de alta densidad, caucho y goma. A diferencia de un detector de metales que solo encuentra objetos metálicos, los Rayos X ven TODO lo que no debería estar en tu producto — sin importar de qué material sea.